¿Cómo crear una buena presentación en público?

A pesar de que hablar frente a una audiencia puede ser un privilegio, a muchas personas esta experiencia les resulta muy aterradora y es que hablar en público es considerado como uno de los mayores temores que posee el ser humano, ¡en algunos casos superando el miedo a la muerte! Si te encuentras entres quienes los nervios y la ansiedad los domina a la hora de realizar una presentación, conferencia o seminario, te invitamos a leer nuestros 18 tips para crear una buena presentación en público.

1.    Prepárate

Por más improvisado que parezca, ningún discurso lo es. Es importante que tengas las ideas claras antes de expresarlas, por ello, documéntate sobre el tema que vas a exponer y realiza un esquema escrito o mental sobre las ideas que vas a expresar para ganar confianza.

2.    Conoce a tu público

Al preparar tu discurso es importante que conozcas las características, intereses, necesidades y elementos en común con tu audiencia (si no la conoces), de esta manera podrás desarrollar el contenido y el lenguaje de tu exposición en función a ello y así tendrás mayor receptividad y crearas empatía con ellos.

3.    Cuenta buenas historias

En tus discurso puedes contar algunas historias cortas, anécdotas, experiencias personales o ejemplos cotidianos para despertar el interés de la audiencia, sobre todo si tu presentación va a ser larga. Piensa sobre las historias que puedes contar que sean interesantes y que ayuden a centrarte en el tema. Si cuentas con soportes visuales (como una presentación en PowerPoint) conviértelos en acompañamientos de tus anécdotas.

4.    Usa el humor… Si te sientes cómodo

El humor es una de las herramientas con mayor poder de persuasión, ya que despierta las emociones de los oyentes. Sin embargo, si no acostumbras a contar chistes, no es buena idea que en tu discurso sea el momento adecuado para empezar a hacerlo.

5.    Añade algunos toques de retórica

La retórica puede ayudarte a enfatizar algunos puntos importantes de tu discurso, pero no abuses de ella.

6.    Sé tú mismo

Si intentas ser distinto a cómo eres, es bastante probable que no convenzas a nadie. Si una anécdota no te parece graciosa, no esperes que la gente se ría con ella; si tu mensaje no despierta un verdadero interés en ti, tampoco lo despertará en los demás.

7.    Exprésate con sencillez

Usa un lenguaje sencillo, que sea comprensible para todos. Si no puedes expresar tu mensaje en un par de enunciados, entonces tu alocución no está bien definida.

8.    Sé conciso

Tu discurso debe decir lo esencial con pocas palabras y de manera precisa. Evita que sea demasiado largo, ninguna presentación, conferencia o exposición, debe exceder los 30-45 minutos. ¡Ninguna!

9.    Usa la “Regla de Presentaciones 10/20/30”.

Es una regla creada por Guy Kawasaki (un especialista en el ámbito de las nuevas tecnologías y marketing), que nos dice que toda presentación, debe contar con: no más de 10 diapositivas, que dure 20 minutos y no tenga texto más pequeño que 30 puntos.

Otra regla es la 20 – 20 que expone que se pueden utilizar 20 diapositivas y en cada una de ellas usar 20 segundos de tiempo.

10. Sé puntual

Nunca, ¡NUNCA! Llegues tarde al lugar de la presentación. Si arribas temprano, podrás comprobar que todo está preparado, que no existan ningún desperfecto o falla en micrófonos, equipos de proyección, etc.

11. Confianza y seguridad

Es completamente normal que antes de iniciar o en los primeros minutos de la presentación te sientas nervioso o incómodo. Haz respiraciones profundas antes de empezar y mantén pensamientos positivos en tu mente. Ten en cuenta que en los primeros momentos de un discurso se establece el vínculo entre el público y el orador. Si empiezas tu comparecencia de forma insegura o dubitativa, ellos lo van a notar y como consecuencia el resto del discurso va a tener un impacto menor.

expresión facial - oratoria

12. Habla con claridad

La voz es la principal herramienta de un orador o conferencista. Debes hablar con claridad, sin prisa, vocalizando todo lo posible. Controla el volumen de tu voz (si es monótona o débil vas a poner a dormir a todos), no utilices siempre el mismo tono, cambia la velocidad de tu discurso cuando lo creas necesario y enfatiza sobre las partes más importantes, sin esforzar tu garganta más de lo necesario.

Para darle más fuerza y naturalidad a tu voz necesitas respirar correctamente. No inhales profunda y forzadamente, ni respires con mayor rapidez de lo normal. Lo ideal es que inhales de manera profunda utilizando el diafragma y controlando la salida del aire para que sea suave.

13. Las pausas son importantes

Hay personas que cuando están nerviosas tienden a hablar demasiado deprisa. Es importante expresar las ideas de manera corrida, sin pausas demasiado largas. Debes gestionar los tiempos y administrar las pausas para reforzar el interés del público. Una buena velocidad sería de 110 palabras por minuto.

14. No leas en tu presentación

Puedes usar pequeños apuntes para guiarte en tu presentación, pero nunca leas de una hoja o de las diapositivas, esto puede dar la impresión que no sabes nada del tema y perder la confianza que el público tiene en ti.

15. Cuida el lenguaje corporal

Tu cuerpo es una herramienta de comunicación igual de poderosa que tu voz.  Debes inspirar naturalidad (sin fingimientos o poses), confianza y seguridad.  Mirar a los ojos de las personas que se encuentran en primera fila, moverse por la sala de forma ligera y relajada y con gestos firmes, son cosas que hay que tomar en cuenta.  Por otro lado, es importante que tu vestimenta no distraiga el mensaje.

16. Mira a tu audiencia

El contacto visual con la audiencia es fundamental, pero no centres en una sola persona (se puede sentir incomoda), reparte la mirada por todo el auditorio sin que resulte molesto. Puedes mirar a una persona, pronunciar alguna frase, luego mirar a otra y así sucesivamente.

17. ¿Preguntas al final o cuando surgen?

Si no te gusta las preguntas y respuestas durante la presentación (ya que corres el riesgo de alargarte o perder el hilo de lo que contabas), puedes pedir hacerlo al final. Sin embargo, es posible que a la gente se le olviden o no las hagan porque quieren irse a su casa o se sienten incómodas en hacerla frente a los otros oyentes. Para estos casos, puedes decirle a tu audiencia al inicio de tu presentación que escriban las preguntas que les surjan a lo largo del discurso o anunciar que al final podrán acercarte a ti, de esta manera se sentirán menos incomodas en hacer las preguntas cara a cara.

18. La práctica hace al maestro

Practica una y otra vez ante tu mejor amigo, pareja, padres, familiares, tu perro. Hazlo como si estuvieras frente al público así ganaras seguridad y confianza. También puedes grabar mientras prácticas, ya sea en audio o vídeo, te ayudará a mejorar y corregir cada detalle y cada error, como por ejemplo, mejorar tu pronunciación y entonación.  Escucha atentamente tus grabaciones y no te preocupes si tienes muchos errores o detalles por corregir, poco a poco irás mejorando.

En conclusión, siguiendo estos 18 consejos, junto con una práctica constante, paciencia y confianza suficiente, lograrás hacer presentaciones exitosas, frente a un público de 10, 100 o 1000 personas.