Estructura del discurso

Hablar en público se ha convertido en los últimos años en una herramienta fundamental en el entorno profesional y empresarial. Sin embargo, a pesar de su importancia, es una actividad que puede ser muy desagradable para muchas personas.  Afortunadamente existen varios métodos para superar esta situación: la confianza, la seguridad y claridad del discurso, así como en el uso apropiado de pausas o retórica, son elementos claves. Por lo tanto, la planificación de los temas y la preparación del discurso son esenciales.

A la hora de comenzar la preparación de un discurso es importante tener claro cuál es su estructura, es decir, la secuencia u orden como se va a presentar la información:

Partes de un discurso

Aunque algunos autores sugieren dividir el discurso en mayor o menor cantidad de partes, la estructura básica consiste en tres componentes: introducción, desarrollo y cierre. La primera y la última son las menos extensas; el desarrollo es el cuerpo de este, en él se expone los detalles o explicaciones del tema central de las presentaciones o conferencias.

Introducción

Es una parte importante del discurso, ya que es donde se exponen los objetivos y los puntos clave del mismo, además donde se motiva a la audiencia a escucharlo. En la introducción hay que referirse al tema de manera breve y concisa, y se debe despertar el interés del espectador. Algunas formas que se pueden utilizar para iniciar el discurso de forma impactante son las siguientes:

  • Contar una historia o anécdota cautivadora.
  • Realizar una pregunta retórica.
  • Indicar un dato llamativo.
  • Usar una cita poderosa y convincente.
  • Mostrar una foto cautivadora.
  • Reproducir un vídeo corto.

Desarrollo

Es el discurso propiamente dicho, por lo tanto, abarca más del 80% del tiempo en que el conferencista estará frente a la audiencia. En esta parte debe tratar el tema con profundidad (hacer uso de datos, cifras, citas de autores), además, hacer uso de figuras retóricas y poner de manifiesto su elocuencia. Aquí se tiene que vislumbrar el conocimiento que tiene sobre dicho tema.

Cierre o final

Como su nombre lo indica, resume los puntos principales del discurso, destacando los elementos clave del mismo. Para terminar con broche de oro, se aconseja utilizar un llamado de atención como una frase o cita de algún autor que invite a los asistentes a reflexionar sobre el tema, o cualquier otro llamado de atención vinculado con la introducción.

En resumen, en la introducción se presenta el tema a la audiencia y se expone los puntos clave de la presentación. En el desarrollo, cada tema se discute en detalle y en el cierre se resume de manera breve los puntos principales del discurso y se verifica el logro del objetivo del mismo. En la etapa de preparación del discurso se recomienda escribir un guioó, ya que ayudará a organizar las ideas y saber qué es exactamente lo que se va a expresar, evitando que se comience a divagar o que la presentación tome más tiempo de lo que debería.