Qué es la oratoria

Hablar es una de las capacidades más fundamentales que poseemos los seres humanos, gracias a ella podemos relacionarnos con los demás y lograr objetivos de beneficio común o alcanzar nuestras metas personales. Por esta razón, desarrollar el don de la oratoria, es decir, de expresarnos en público de forma fluida, elegante y comprensible, se ha convertido en más que una necesidad.

La oratoria consiste en un conjunto de habilidades y actitudes que le permiten a una persona expresarse con elocuencia, especialmente frente a un público. Cualquier político, figura pública, docente, conferencista, líder, estudiante o vendedor, necesita potenciar estas capacidades para lograr el mayor impacto en los ámbitos profesionales o académicos.

Conocer cómo ser un buen orador es muy importante para convencer y atraer a nuestro público objetivo, ya que el objetivo principal de la oratoria es convencer al interlocutor de algo e incluso que logre cambiar su actitud o ideas preestablecidas. De esta manera, el poder de la oratoria ofrece un gran número de beneficios, entre las que se incluye: vender mejor nuestras ideas, mejorar las relaciones y ganar el respeto y la cooperación de los demás.

Ahora, para comunicarse de forma efectiva no solo basta con empezar a hablar; para poder hablar en público de forma eficaz y sencilla, ya sea en una exposición, conferencia, presentación, etc., es necesario trabajar las habilidades de oratoria, por ello, presentamos a continuación algunos consejos para mostrar seguridad en el escenario y conseguir que el mensaje cale en la audiencia de forma natural:

Conocer el ambiente y el lugar de la presentación

Para comenzar a preparar nuestra presentación es necesario conocer el lugar donde se va a llevar a cabo, ya que nuestro tono y comunicación (como el lenguaje oral y corporal) puede variar de acuerdo al recinto donde nos encontremos; no es lo mismo hablar ante un auditorio, que en una habitación cerrada a unas cuantas personas, o conducir una entrevista individual. Asimismo, también nos ayudará a conocer el tiempo que podemos tardar en arribar, así evitaremos llegar tarde y con prisa el día de la conferencia.

Conocer a nuestra audiencia

Otro punto que debemos conocer al momento de preparar la presentación es conocer cómo está conformado el grupo al que nos vamos a dirigir. De esta manera, podemos desarrollar un mensaje que se relacione con sus intereses, necesidades o elementos en común, así tendremos mayor receptividad y podremos crear empatía con ellos.

Definir nuestro rol

Aparte de conocer a nuestro público, es importante saber qué es lo que se espera de nosotros al dar la presentación: ¿informar, convencer o entretener? Esto nos ayudará a darle dirección a nuestro discurso.

Ahora, al momento de dar la presentación debemos tener presente:

Captar la atención de tu público

Para lograr captar la atención de nuestro público es importante hablar con:

  1. Claridad: tener las ideas claras antes de expresarlas.
  2. Sencillez: usar un lenguaje sencillo, que sea comprensible para todos.
  3. Concisión: decir lo esencial con pocas palabras y de manera directa (precisa).
  4. Coherencia: no desviarse del tema principal.
  5. Fluidez: expresar las ideas de manera corrida, sin pausas largas o muletillas. Estas pueden revelar inseguridad o en el peor de los casos, escaso vocabulario.
  6. Belleza: dotar el discurso de agregados expresivos como entonaciones, metáforas o adjetivos que lo hagan atractivo y produzcan en el oyente el deseo de escuchar más.
  7. Impacto: dejar huella en el público, que seamos recordados luego de la presentación por el tema, imagen, conocimientos, simpatía, sentido de humor, entre otros.

Cuidar el lenguaje corporal

Lenguaje corporal

Nuestro cuerpo es una herramienta de comunicación igual de poderosa que nuestra voz, por eso ambas deben tener coherencia entre sí para evitar que el mensaje se pierda. Debemos inspirar naturalidad (expresiones espontaneas, sin fingimientos o poses), confianza y seguridad. Mirar a los ojos de las personas que se encuentran en primera fila, moverse por la sala de forma ligera y relajada y con gestos firmes, son cosas que hay que tomar en cuenta.

Pero, ¿cómo hacer todas cosas al mismo tiempo? Resultar abrumador, lo sé. La práctica constante junto a la paciencia suficiente hará que nuestras habilidades de oratoria mejoren considerablemente.