El lenguaje corporal y la mirada

El Lenguaje corporal es la capacidad de transmitir información no verbal mediante nuestro cuerpo, la mirada (junto a los gestos) es uno de sus recursos más importantes, ya que a través de esta podemos expresar una gran variedad de emociones y estados de ánimo. No en vano dice el refrán “los ojos son el espejo del alma”.

Al momento de transmitir información, los ojos son probablemente la parte más significativa de la comunicación no verbal por ser el foco más expresivo de la cara. A través de la mirada podemos enviar múltiples mensajes: de rechazo, amenaza, atracción, obligación, etc, así como regular la comunicación y expresar emociones. No es extraño, por tanto, escuchar expresiones como “hay miradas que matan”, “tenía una mirada de hielo” o “me abrasó con su mirada”.

LA MIRADA EN EL ORADOR

En la oratoria, la mirada es muy importante, con ella no solo demostramos ante una audiencia el nivel de preparación que tenemos, sino también la seguridad, el entusiasmo y alegría que poseemos durante nuestra presentación. Por lo tanto, es vital mantener una mirada firme, elegante y sincera, siempre acompañada de una sonrisa. A continuación te ofrecemos algunos consejos a tomar en cuenta al momento de hablar en público (ya sea ante 10, 100 o 1000 personas):

La mirada

Deja de lado las discordias

Antes de subir al escenario es importante estar libre de tensiones y preocupaciones.

Mira a tu audiencia

El contacto visual con la audiencia es fundamental para que ellos se sienta cómodos, pero no debes centrarte en una sola persona (se puede sentir incomoda), debes repartir la mirada por todo el auditorio sin que resulte molesto. Lo recomendable es realizar un recorrido desde adelante hacia atrás, desde tu derecha a tu izquierda, puedes mirar a una persona, pronunciar alguna frase, luego mirar a otra y así sucesivamente.

Mirada firme

Durante tu discurso debes mantener una mirada limpia, fija pero no reacia, atractiva y deslumbrante, siempre acompañada de una ligera sonrisa.

Evita agachar la mirada

Es normal que durante una presentación se tienda a agachar la mirada por los nervios, pero es importante realizar el mayor esfuerzo posible en no bajarla nunca.

La práctica hace el maestro

Practica tu mirada frente a un espejo, visualízate como si estuvieras en el escenario, pronuncia tu discurso asegurándote de que esta sea constante.